domingo, 10 de abril de 2011

Capítulo 6. ¿Qué hace Tom en tu cama?

Efectivamente aquella noche no dormí casi, fueron dos o tres las horas que conseguí descansar pero cuando estaba en un profundo sueño el intenso calor que hacía en la habitación acabó por despertarme.
Estaba amaneciendo y los primeros rayos de sol se filtraban por las rejillas de las persianas. Blake, en la cama de al lado, seguía durmiendo profundamente. Y Tom, que debía dormir pegado a la pared, tal y cómo nos habíamos acostado tenía un brazo por encima de mi cuello y una pierna por encima de la mía. Por esa razón tenía tanto calor y estaba tan sofocada. 
Quité con cuidado el brazo de Tom y lo dejé sobre el colchón, me destapé y salí de la cama. Me metí en el baño, todavía era pronto pero podía empezar a prepararme para el desayuno. Abrí el agua de la ducha y mientras se calentaba me quité la ropa, necesitaba una buena ducha para poder despertarme. Como esperaba la ducha me sentó bastante bien, pero cuando salí de ella tuve que lavarme de nuevo la cara para terminar de despejarme. Me cepillé el pelo despacio y sin prisas y mientras me hacía una coleta alta la puerta del baño se abrió.
-¿¡Qué hace Tom en tu cama!?- exclamó Blake mientras cerraba la puerta para que él no se despertara.
-No tenía donde dormir- expliqué- no le dejaban entrar en la habitación. Sólo fue eso.
Ella parecía más tranquila pero aún así miraba de vez en cuando hacia la habitación para saber si era real. Las dos nos aseamos juntas en el baño aunque yo en realidad había terminado, pero no tenía nada mejor que hacer.
-¿Le despertamos?- la pregunté. Estábamos las dos mirando a Tom, con los brazos cruzados sobre el pecho y debajo del marco de la puerta del baño, mientras él dormía plácidamente sobre mi cama.
-¿No te da pena despertarle?- dijo ella ignorando mi pregunta en cierto modo.
-Sí…- susurré.
Alguien llamó a la puerta débilmente. Blake abrió mientras yo esperaba. Al otro lado apareció Danny con un gorro de lana gris sobre la cabeza dejando algunos mechones rizados de su pelo por fuera. Sonrió con felicidad.
-¿Está Tom aquí?- preguntó.
-Sí, ha dormido aquí- contestó Blake- con Brook- añadió. Danny me miró rápido y con una sonrisa más grande.
-No podía entrar en la habitación- me defendí de su mirada acusadora pero sólo conseguí que ellos dos se rieran.
Danny entró en la habitación y se tiró encima de Tom para despertarle, una manera realmente interesante. Tom estuvo debajo de su cuerpo unos minutos y los dos se gritaban cosas sin sentido y que ni siquiera podía entender.
Tom se quedó tumbado en la cama otros cuantos minutos mientras Danny le abrazaba con felicidad a su lado. Nosotras nos movíamos por la habitación recogiendo la ropa y las cosas que habíamos ido dejando tiradas para que el servicio de habitaciones pudiera hacer las camas y limpiar un poco el cuarto con más facilidad.
Los cuatro bajamos a desayunar, Tom llevaba la misma ropa del día anterior, con la que había dormido, el pelo revuelto y una gran cara de sueño. En cambio, Danny, Blake y yo íbamos recién aseados y con ropa limpia puesta.
Era un día claramente soleado y caluroso, lo cual era realmente raro allí al norte de Inglaterra, donde el sol brillaba pero por su ausencia. Desayunamos en una mesa redonda en la terraza del restaurante del hotel, situada en la segunda planta del edificio principal. En esa mesa cabíamos todos juntos así que según iban despertándose bajaban y se unían a nosotros. El tema principal del desayuno era hacer planes para el día pero no conseguíamos encontrar nada para hacer.
-Podemos ir andando al lago- propuso Harry.
-¿Qué lago?- pregunté confundida. Harry estaba sentado a mi lado y antes de contestar terminó de tomar el café de su taza.
-Está por aquí cerca- comenzó a decir- Está metido entre las montañas, creo que había un folleto sobre cómo llegar en el vestíbulo, puedo ir a mirarlo.
-Suena bien, además no hay nada mejor que hacer- coincidí.
Después de desayunar y mientras que todos aguardaban sentados en la misma mesa Harry y yo acudimos deprisa a buscar uno de los folletos que él había mencionado.
Era un pequeño lago al que se podía llegar desde el hotel por un camino de piedra de dos horas. En la imagen se veía el lago, fotografiado desde una de las orillas, en frente había dos montañas y entre ellas, y de manera casi imperceptible, salía un río. En la imagen algunas personas estaban tumbadas sobre unas toallas de playa, otras aparecían haciendo piragüismo y otras simplemente se bañaban en el agua.
Todos estábamos de acuerdo con ir a aquel lago y hacer algunas de las actividades que se proponían en el folleto. Tom y Harry llamaron para alquilar unas cuantas canoas y que estuvieran listas para cuando llegáramos y Danny y Dougie alquilaron dos coches para ir hasta el lago y llegar cuanto antes.
El viaje fue de lo más agobiante. En un coche fueron Andrea, Blake y Byron, con Tom y Harry, y en el siguiente coche estábamos Natt, Kayla y yo, conducía Danny y Dougie estaba en el asiento del copiloto. Danny condujo siguiendo al primer coche por el camino de piedras situado entre el bosque por el que habíamos  caminado la noche anterior.
El lago era tal y como habíamos visto en las imágenes de los folletos pero no había demasiada gente allí. Dejamos nuestras pertenencias en las taquillas y esperamos a que nos asignaran las canoas. Hasta ese momento no me había dado cuenta pero cada vez que estaba en la presencia de Danny me quedaba mirándole embobada y seguía cada movimiento que hacía. Durante muchos años él había sido mi ídolo, la persona a la que siempre iba a admirar por encima de cualquier otra persona, pero en ese momento me daba cuenta de que en realidad podía llegar a conocerle como una persona cualquiera, sin pantallas, fotografías o entrevistas. Allí él era él mismo y yo podía ser la persona que siempre había querido ser. Me sentía tan libre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario